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España y Austria en el siglo XVIII

La reanudación de las relaciones diplomáticas entre España y Austria en el siglo XVIII


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Proyecto: La edición de la correspondencia de los embajadores españoles de la corte de Viena

Dirección: Dra. Ana Mur y Raurell

Volumen I: La correspondencia de Juan Guillermo, Duque de Ripperdá (1724-1726) (en preparación). Edición a cargo de Ana Mur y Raurell

Introducción: Juan Guillermo Ripperdá y Juan Bautista Orendain: dos rivales para la Paz de Viena (1725)

"I think I rather would have been Bonneval, Ripperdá, Alberoni, Hayreddin, or Horuc Barbarossa, or even Wortley Montague, ..." Lord Byron, Letters and Journals, 22 de noviembre de 1873.

“La razón por la que este político (Juan Bautista Orendain) queda siempre en segundo plano no es del todo clara” Julio Caro Baroja, La hora navarra del XVIII, p. 356.

"Mais qui est ce qui a jamais eu assez de mérite et de bonheur pour acquérir une estime vraiment générale? Qui est ce qui a jamais été assez puissant pour interdire la medisance à tous ses ennemis? Et qui est ce qui a pû jusqu’ici fermer la bouche à l’envie?" Pierre Massuet, La vie du Duc de Ripperda, p. 178

A veces el destino hace encontrar a personas muy distintas en su origen y carácter que por las necesidades políticas están llamadas, sino a entenderse, sí al menos a tolerarse. En algunos casos unas son instrumento de otras, pero llegado un cierto momento los papeles se cambian ante la rebelión de la persona que pensaba utilizarse en el desempeño de alguna misión, hasta el punto de llegar a suplantar a quien la había elegido. La fortuna le es favorable si la suplantación llegue a ser una institucionalización de su posición a su favor, sobre todo si ésta es duradera en el tiempo. El duque de Ripperdá, el embajador del que ahora nos ocupamos, se mantuvo en el cénit de su carrera política poco más de cinco meses, después de haber conseguido llevar a término los tratados de Viena de 1725. El político que le había escogido, Juan Bautista Orendain se vio suplantado por él, pero consiguió sobrevivir políticamente a su rival aunque siempre dependió de la vigencia de la austrofilia de la Corte y su estrella declinó al ser esta vía impracticable. Mucho se ha escrito sobre Juan Guillermo Ripperdá, cuya popularidad puede medirse por haber pasado a los honores de personaje novelado a los pocos años de su muerte, objeto de historias ciertas e inciertas, de revisiones sobre su personalidad y actuación en el mismo siglo en el que vio la luz y dos siglos después, y en la actualidad por biografías aparecidas en su país de origen, Holanda. Por su parte Orendain ha quedado para la memoria, como de manera muy perspicaz señaló Caro Baroja, oscurecido y olvidado, minimizada su actuación política y desdibujada su biografía, atrapado entre dos políticos de la talla de Grimaldo y Patiño, los dos filoingleses. La publicación de las cartas que se intercambiaron durante la misión de Ripperdá en Viena puede servir para proporcionar una idea más exacta de cuáles fueron los términos en que se desarrollaron los acontecimientos y cuál fue el papel que efectivamente desempeñó cada uno. A veces ha habido dudas de quién fue el plan del acercamiento a Viena por parte de la corte de Madrid, otras se ha pensado que Ripperdá actuó a su libre albedrío, pero la realidad es que el plan fue de Orendain, quien pretendió controlar la actuación de Ripperdá en Viena, por la amenaza que para su propia carrera iba a tener un éxito de Ripperdá. Así que le vemos intentando no perder el control de las acciones del holandés, cosa harto difícil por la inexistencia de una embajada organizada en Viena con personal adecuado. A la dificultad de un correo lento, se unía a desfavor de Orendain la nula colaboración de Ripperdá que pretende mantener para sí el secreto de sus negociaciones, tratando con los Reyes directamente, y llegando incluso a intrigar con la Reina contra él en el curso de esta correspondencia, aunque no de manera directa, ya que Orendain gozaba del favor de ésta. La correspondencia permite aclarar muchos puntos dudosos, como por ejemplo el desarrollo real de su viaje, las etapas, como se realizó su contacto con la corte vienesa, el ritmo de las negociaciones, la fecha exacta de la entrada de Ripperdá a Viena y la descripción completa de ella, la llegada de su hijo para sustituirle en la embajada, la correspondencia mantenida entre ambos en los escasos meses que Luis de Ripperdá fue embajador en Viena, en sustitución de su padre, y como se produjo el accidentado relevo con el duque de Bournonville, que le sucedió en el cargo. La correspondencia redimensiona la actuación de Orendain, completamente entregado a su política austracista. La realidad es que Felipe V quiso despedir a Ripperdá de la manera menos escandalosa posible y que incluso le concedió una pensión lo que indicaría que en un primer momento el papel desempeñado por Ripperdá en Viena quiso hacerse pasar de manera discreta. Pero el holandés no era un hombre adecuado para la discreción, como ya había apuntado el embajador Berreti Landi en un informe a Felipe V. Cualquier deseo de hacerle pasar inadvertido, o lo más posible, se reveló imposible, atrayendo la atención, como no, primero de los enemigos de España, es decir, Holanda e Inglaterra , que le honraron poco después de su muerte con sendas biografías. De todas maneras es probable que el intento de la corte de España de proteger a Orendain, político del gobierno español, tuviese éxito, usando como pantalla al hiperactivo holandés.

Publicaciones: K. Rudolf, Wien und Madrid im 18. Jahrhundert. Ein Städtevergleich. (Akten des Österreichischen Historikertages, Graz 1992) (Veröffentlichungen des Verbandes österreichischer Historiker und Geschichtsvereine 28) Wien 1993.

Anna Mur i Raurell - Karl Friedrich Rudolf, La boda entre el archiduque Pedro Leopoldo y la infanta Maria Luisa. Duelos de Amor y Lealtad. Bosquejo del mundo calderoniano. Por José Antonio Calvo Torrija. Madrid 2000, 239-261.

Karl Rudolf (ed.), Mozart - Martín y Soler. Entre España y Viena. Madrid 2006.

Artículos:

Karl Rudolf, Martín y Soler, Da Ponte y Mozart. España, Italia y Viena, 9-26

Ferdinand Opll, Viena en la época de Mozart y de Martín y Soler, 27-40

Helmut Kretschmer, Tras las huellas de Mozart en Viena, 41-54

Hartmut Krones, En torno al simbolismo musical en las grandes óperas de Mozart, con especial referencia a Don Giovanni y La flauta mágica, 55-68

Ana Mur Raurell, El Comendador de Piedra contra Don Giovanni. Come mai creder deggio dì sì nero delitto capace un cavaliero!, 69-92